Aislamiento acústico: las dificultades de llevar la teoría a la práctica.

(…) Ninguna instalación, establecimiento, actividad industrial, comercial, de almacenamiento, deportivo-recreativa o de ocio podrá transmitir a los locales colindantes niveles de ruido superiores a los límites establecidos (…)

El párrafo anterior es un extracto de la legislación básica de aplicación en España, el Real Decreto 1367/2007, de 19 de octubre. Su significado es claro: los locales de actividad no deben producir contaminación acústica en sus vecinos, por lo que, según el tipo de actividad que se proyecte, deberán contar con el aislamiento acústico suficiente. ¿Cuánto? El que haga falta para asegurar que no se supera el límite de ruido, que es por lo que realmente podría haber sanción. Algo que teóricamente es sencillo de prever. Si llamamos D al aislamiento – diferencia de niveles – la expresión es fácil, aunque luego veremos que no tanto en la práctica:

D = Linmisor – Lreceptor → Lreceptor = Lemisor -D < Límite

Además, algunos reglamentos regionales – como por ejemplo el Decreto 6/2012 de Andalucía – exigen explícitamente un aislamiento mínimo a todas las actividades potencialmente molestas, que suelen clasificarse por tipos según lo ruidosas que sean:

Tabla_Aislamiento_Acustico_

Ilustración 1: Niveles de aislamiento mínimo según tipo de actividad (Decreto 6/2012)

Por lo tanto, la primera tarea del consultor acústico es el diseño del aislamiento mediante un estudio acústico.

1.   El diseño teórico

El primer dato necesario es el nivel sonoro del emisor (Lemisor), es decir, cuánto ruido habrá en la actividad estudiada. Este valor suele estar regulado para determinados tipos de actividades (pubs o discotecas), aunque lo normal es hacer uso de valoraciones en situaciones reales. Estos son algunos espectros ejemplo:

Espectros_Ejemplo

Ilustración 2: Espectros de emisión de distintas actividades

Conocido el nivel de emisión, podemos diseñar el aislamiento acústico necesario (D), puesto que también conoceremos el límite de inmisión sonora aplicable en los receptores colindantes.

Para el diseño en sí suele recurrirse a la metodología estandarizada de la norma UNE-EN ISO 12354-1. De hecho, una versión simplificada de este procedimiento es la adoptada para el diseño de edificios de acuerdo al DB-HR del Código Técnico de la Edificación. La idea es que el aislamiento acústico global entre dos recintos (DnT,A) se basa en la aportación parcial de 13 caminos de transmisión, siendo uno de ellos el de transmisión directa (Dd) y, los restantes, de transmisión indirecta a través de los flancos del recinto (Ff, Df, Fd):

Aquí lo fundamental es conocer las características acústicas Cálculo UNE-EN ISO 12354-1de los materiales, al menos su aislamiento R y masa superficial m. Para sistemas constructivos tradicionales podemos recurrir al Catálogo de Elementos Constructivos del DB-HR, pero ahí no conseguiremos información de aislamientos especiales para actividades.

Todos estos cálculos pueden realizarse en banda ancha o con mayor precisión, en bandas de octava o tercio de octava – implica conocer aún más datos –. En ese caso, el valor global de las curvas de aislamiento a ruido aéreo resultantes se calcularía mediante el estándar de referencia UNE-EN ISO 717-1 o el propio DB-HR.

2.   El resultado real

Techo Acústico

Incluso con un buen diseño la ejecución es clave para lograr el aislamiento acústico esperado, especialmente en los detalles. Cualquier encuentro con instalaciones, unión rígida, debilitamiento, perforación o falta de estanqueidad puede causar una vía de transmisión del sonido – puente acústico – causando resultados por debajo de lo esperado.

Pero ojo, el propio método de cálculo tiene limitaciones: es aplicable únicamente a recintos colindantes con formas paralepípedas no complejas, se desprecian caminos de transmisión secundarios que impliquen más de una unión, no se consideran debilitamientos de los aislamientos acústicos teóricos debidos a pilares, conductos de saneamiento, mecanismos, instalaciones…

Aunque hay más: ni los diseños ni los ensayos normalizados en acústica arquitectónica consideran el espectro de audición completo, que sí se evalúa cuando medimos una inmisión de ruido. Para muestra, datos de un caso real: un pub con emisión de unos 95 dBA y un aislamiento acústico medido (DnT,A) de más de 75 dB respecto de una vivienda en la que se recibían casi 40 dBA… Eso no cuadra con nuestra sencilla expresión de D ¿Cómo se explica?

Gráfica Medida de Aislamiento Acústico

En la gráfica se compara en nivel de emisión medido en el interior del local (rojo), el nivel de recepción en la vivienda colindante (verde) y el aislamiento acústico medido en el rango de frecuencias estandarizado (curva negra). Es obvio que tanto la emisión sonora del local como la inmisión en el receptor están muy sintonizadas en bajas frecuencias, zona que siempre es problemática en cualquier aislamiento acústico – cosas de la física – y en donde normalmente no dispondremos de datos a priori.

Conclusión: un aislamiento normalizado no tiene por qué ser representativo de la inmisión sonora percibida. Así que ya sabéis: el papel lo aguanta todo, pero no está de más que seáis precavidos.

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