Mi nuevo ventilador silencioso

Os presento a mi flamante – y bastante caro – ventilador de techo silencioso, con el cual combatiría las inclementes noches del verano mediterráneo. Todo un prodigio de diseño aerodinámico capaz de desplazar formidables caudales de aire sin apenas fricción… A quien le interese, es el modelo Jándula del fabricante español Zima Lightning.

Quizás mi deformación profesional implique un concepto de lo que es el silencio más estricto que el del vendedor, pero el caso es que, una vez instalado, pasé de no poder dormir por calor a no poder hacerlo por ruido…

Pero, ¿cuánto ruido hace? Mi curiosidad científica me impelía a cuantificar este relevante dato así que, equipado con mi sonómetro, le medí un desquiciante y cíclico claqueteo de 29 dBA. Para mi indignación, por debajo del límite especificado en la legislación.

¿Y por qué me molesta? Sencillamente, porque lo oigo.

1.  Y si se oye…

Ante todo, recordemos que los límites fijados en la legislación son valores objetivos de contaminación acústica – o, según la OMS, el máximo nivel de exposición de ruido para no caer enfermo –, pero la molestia es subjetiva: lo que para unas personas es tolerable para otras puede ser insufrible.

Nuestra capacidad de discernir un sonido depende de su diferencia relativa al ruido de fondo. En psicoacústica se acepta que la diferencia mínima apreciable de amplitud sonora – just-noticeable difference o JND – es de 1 dB para sonidos de banda ancha. En consecuencia, podríamos decir que mi ventilador silencioso es, en realidad, escandaloso – puedo distinguirlo obviamente –, porque el ruido de fondo en mi habitación está en torno a 14 dBA:

Gráfica medida de ruido ventilador

Una verdad que he podido corroborar en mis años de experiencia es que si se oye, puede molestar. Niveles sonoros que cumplen con los límites legales pueden hacer la vida imposible a las personas que los sufren, bien por la presencia de factores agravantes – sonidos de baja frecuencia, tonos puros, impulsos… –, bien porque simplemente no pueden dejar de oírlos.

Una acción paliativa, si obviamos los tapones, podría ser incrementar el ruido de fondo para enmascarar al sonido que impide descansar – en la tienda, efectivamente, el ruido ambiente era bastante más alto que en mi dormitorio y, por lo tanto, no oí el ventilador –. Buscad en internet y encontraréis multitud de artículos que defienden el ruido rosa o blanco – que se parece al repiqueteo de la lluvia – como ayuda para conciliar el sueño. Hay quien dice que con los bebés es bastante efectivo…

Un consultor acústico debe tener muy clara la diferencia entre contaminación acústica y molestia. Así que mi ventilador no será tan silencioso como me lo vendieron, pero terminé acostumbrándome… total, no volverá a molestarme hasta el verano que viene.

6 thoughts on “Mi nuevo ventilador silencioso: si se oye, puede molestar

  1. Yo hubiese mirado el espectro, seguro que hay tonos puros (que curiosamente penalizamos en bandas de 1/3) y que la curva NC varía más que los dBA. Enhorabuena por el ruido de fondo tan bajo.

    Lo del ruido blanco para dormir bebés lo he probado en una noche de desesperación paterna y no lo aconsejo, ni se duerme el bebé ni te duermes tú. A la mañana siguiente investigué un poco y no encontré nada serio que apoyara la afirmación.

    1. Muy buenas, Jose!

      Sí que hay un tono puro (en 1/3 de octava), y en realidad es normal porque el motor del ventilador gira a unas rpm fijas, que deben corresponderse a una frecuencia concreta. De hecho, he tenido mediciones en viviendas en las que el único ruido que se transmitía (y que estaba desquiciando a la propietaria) era un tono puro a 100 Hz y que en global no podía distinguirse del ruido de fondo.

      ¿Lo del ruido blanco? Nunca he intentado dormir bebés, cierto, pero en mi caso sí que funciona: los días en que llueve por la noche duermo mejor porque así no escucho a mis vecinos.

  2. Jejeje.
    Me encanta leer tu estilo irónico.

    En los hoteles he realizado proyectos para mantener el ruido de fondo por encima de los 25 dBA.
    Ajustando aislamiento de fachadas para dejar un ruido ambiental de entre 24-27 dBA, ni más ni menos para que el ruido de los trabajos del hotel no molestase, por lo que tienes toda la razón aun estando por debajo del límite legal aún sigue molestando si se oye. 😉

    1. Me alegra verte por aquí, Antonio!

      Desde luego ese proyecto tuyo es bastante curioso. Yo lo más parecido a eso que he llegado a ver han sido instalaciones de altavoces programados para generar artificialmente ruido de fondo en oficinas diáfanas y así mejorar la privacidad de la gente que trabajaba allí sin necesidad de gastarse dinero en aislamientos.

  3. Para mí era más efectivo los Beatles para Bebés que el ruido blanco, jejeje.

    Por el día lo que sí funciona es subir el volumen de la tele para no escuchar a los vecinos, jejeje.

    Psicoacústica, arrrr

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